Por: Mariana Gómez Castillo - Prom Lumiere 2026
“La obediencia es la más necesaria de todas las virtudes que debe haber en una comunidad, aplíquense a ella de modo particular; pues sin ella no podríamos mantenernos por mucho tiempo en nuestro estado”. MD.7,2,2.San Juan Bautista de la Salle
130 años del Colegio Biffi-La Salle: más que un colegio, parte de nuestra historia
Este año, el Colegio Biffi-La Salle celebra 130 años de historia, y no se trata de una fecha cualquiera. Son 130 años de recuerdos que viven en los pasillos, de generaciones que han crecido entre salones de clase, actos cívicos y recreos, y de una huella profunda que el colegio ha dejado en Barranquilla y en cada persona que ha formado parte de esta comunidad educativa.
La historia comenzó en 1896, cuando los Hermanos de La Salle llegaron a la ciudad con una visión clara de educación: una enseñanza que fuera más allá de los libros y que formara personas íntegras. Desde entonces, el colegio ha atravesado cambios, desafíos y transformaciones, pero siempre ha sabido adaptarse sin perder su esencia. La identidad lasallista se ha mantenido firme, aun mientras el mundo a su alrededor evolucionaba.
El impacto del Biffi-La Salle no se mide únicamente en calificaciones o resultados académicos. Durante estos 130 años, ha formado personas conscientes de su papel en la sociedad, estudiantes que comprenden que vivir en comunidad implica compromiso y responsabilidad. Hoy muchos egresados se destacan en campos como la educación, la salud, la política, el arte y el deporte, reflejando una formación que impulsa a creer en los talentos propios y a ponerlos al servicio de los demás.

Los valores que promueve el colegio —la fe, el servicio, la fraternidad, la justicia y el compromiso— no se quedan en palabras. Se viven a través de proyectos sociales, actividades comunitarias y espacios de reflexión que invitan a mirar la realidad con sensibilidad y sentido crítico. Así, los estudiantes aprenden a pensar no solo en su futuro personal, sino también en el bienestar colectivo.
Una de las mayores fortalezas del Biffi-La Salle es su apuesta por una educación integral. Aquí no solo se aprenden materias como matemáticas o ciencias, sino también a pensar, a dialogar y a actuar con criterio. Se forman personas críticas, responsables y sensibles frente a lo que ocurre en su entorno.
Las actividades culturales, deportivas, artísticas y espirituales son parte fundamental de este proceso. Gracias a ellas, cada estudiante puede descubrir sus intereses, desarrollar sus habilidades y construir su identidad con seguridad. El aprendizaje, en este sentido, cobra mayor valor cuando va acompañado de empatía y humanidad.
Para muchos, el Biffi-La Salle se convierte en un segundo hogar. Es el lugar donde nacen amistades que perduran en el tiempo, donde se aprenden lecciones que no siempre aparecen en los cuadernos y donde se viven experiencias que marcan para siempre. Las tradiciones, celebraciones y proyectos fortalecen ese vínculo especial que permanece incluso después de la graduación.

Por todo esto, el colegio sigue siendo un referente importante para la comunidad barranquillera. No es solo una institución educativa: es un espacio lleno de historias, emociones y aprendizajes que acompañan a quienes alguna vez hicieron parte de él.
Celebrar estos 130 años también es una oportunidad para mirar hacia el futuro. El Colegio Biffi-La Salle continúa renovándose, incorporando nuevas tecnologías y metodologías que responden a los retos actuales, sin dejar atrás los valores que lo han definido desde sus inicios.
Como estudiantes, celebrar este aniversario es motivo de orgullo. El Biffi-La Salle demuestra que la educación transforma vidas y que Barranquilla también se construye desde las aulas. Estos 130 años no cierran una historia; por el contrario, abren el camino para muchas más que aún están por escribirse.


