La familia Lasallista del Colegio Biffi-La Salle y del Instituto La Salle vivió el pasado viernes 15 de mayo una significativa celebración eucarística en la Catedral María Reina y Auxiliadora, en conmemoración del Día de San Juan Bautista de La Salle, patrono universal de los educadores y fundador de las Escuelas Cristianas.

La Santa Misa fue presidida por Monseñor Pablo Emiro Salas Anteliz y reunió a directivos, docentes, colaboradores y miembros de ambas comunidades educativas en un espacio de fe, fraternidad y gratitud, inspirado en el lema institucional: “Todo está conectado”.
Durante la celebración, se exaltó la labor de los maestros y colaboradores Lasallistas, quienes con vocación, compromiso y espíritu de servicio continúan haciendo vida la misión educativa de formar humana y cristianamente a las nuevas generaciones.
La jornada permitió reafirmar los valores que identifican a la comunidad Lasallista: la fe, la fraternidad, el servicio y el compromiso con la educación integral. En un ambiente lleno de recogimiento y alegría, la comunidad educativa recordó el legado de San Juan Bautista de La Salle, cuyo ejemplo continúa inspirando a miles de educadores alrededor del mundo.
Con esta Eucaristía Especial, el Colegio Biffi-La Salle y el Instituto La Salle renovaron su compromiso de seguir construyendo una educación basada en el amor, la solidaridad y la transformación social, fortaleciendo el sentido de familia y comunidad que caracteriza a las instituciones Lasallistas.

San Juan Bautista de La Salle: ejemplo de vocación y servicio educativo
Reconocido como el patrono universal de los educadores, San Juan Bautista de La Salle dedicó su vida a transformar la educación a través de una enseñanza centrada en la dignidad humana, la fe y el acompañamiento cercano a los estudiantes. Hoy, su legado continúa presente en cada aula Lasallista, inspirando a docentes y comunidades educativas a educar desde el corazón y el servicio.
La celebración del 15 de mayo se convirtió en una oportunidad para agradecer el compromiso de cada maestro que, desde su vocación, deja huellas positivas en la vida de niños y jóvenes, formando líderes íntegros comprometidos con la sociedad y con los valores cristianos.


